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Una corta historia de San Valentín

| February 13, 2014 | 0 Comments

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Antes de empezar la clase, ya había comenzando el invitado; un policía de unos 50 y pico de años, de visita en el plantel, apostado contra las ventanas del salón. Le hice señas a los estudiantes de que se sentaran en silencio y escucharan. Uno a uno fue sentándose y escuchando al guardia con la atención que solo se le presta a lo que no se debe escuchar.

El guardia estaba pegado a su teléfono móvil, completamente retraido y sin idea de que detrás de él se supone que hubiera una clase. Allí, el guardia le hablaba a quien entendimos que se llamaba “Camil”, el amor de su vida.

“Camil, yo sé que la cagué. Yo he sido el culpable de todo lo que ha pasado entre nosotros. No pasa un día que yo no piense en todo el daño que te he hecho a ti y los nenes. Pero tu sabes que he cambiado. ¿Cómo? No, no digas eso. Yo he cambiado en verdad y he aprendido así no vuelvas nunca conmigo. Pero sabes que si yo hubiese sido como antes no hubiese hecho esto. Yo estoy bien arrepentido. Entonces llegan estos días y me pongo a pensar en ti y en lo mucho que te amo. No me gustaría pasar San Valentín sin ti”.

No, olvidate de eso. A mi no me molesta y no me importa. Para mí no hay nada nada más importante que esta llamada. Lo más importante pa’ mi es hablar contigo. ¿Aló? ¿Hello? ¡¿HELLO?! ¿Sigues ahí? Ajá, ¿me escuchaste lo que dije? Que pa’ mi no hay na’ mas importante que hablar contigo, negrita. Jajajajaja, ¿si? ¿Que tú quieres que te regale? Dime lo que sea que tu sabes que yo salgo de aquí y te lo compro. Lo que sea que tu quieras.

¿Te tienes que ir? Pero Camil, quiero que sepas que te amo, de corazón. Yo soy un hombre y tengo que aceptar lo que sea. Lo que tu decidas yo lo acepto. ¿Me vas a llamar luego? ¡Ay que bueno! Pues espero tu llamada. Hablamos luego negrita”.

———

A ese son habían pasado 45 minutos y en el salón no se escuchaba un alma. Cuando el guardia terminó, se alejó de la sombra que daba el salón y volvió a su rutina. Miré a los muchachos y solo me restó decir:

“Eso, queridos estudiantes, es el amor. Se pueden ir.”

Las cosas que se ven en las escuelas públicas del país, no se ven en mas ningún lao’.

About the Author:

Creador y fundador del mejor blog de Puerto Rico: La Letrina. Maestro de profesión y machinero en fiestas patronales de vocación. Gazoo Starr es un camuyano comprometido con las causas menos nobles del país. Puedes contactarlo a través de Twitter @GazooStarr.
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