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Tratadillo sobre la Amistad y El Internet.

| November 22, 2011

El internet en aproximadamente 20 años desde que llegó a las masas ha cambiado por completo la manera en que las personas viven y se relacionan con los demás. Hay gente que ha logrado estar un año sin salir de su hogar haciendo compras por las redes. Hay personas que trabajan desde la comodidad de su hamaca, gracias al wi-fi. Sin embargo, uno de los cambios más fundamentales ha sido como las personas se relacionan y forman lazos de amistad, y a veces hasta de amor.

Recuerdo cuando tenía unos 12 años y todavía no tenía internet en mi casa. Algunos de mi compañeros en el colegio hablaban del ICQ, y como tenían tantas y tantas amistades de colegio y escuelas aledañas. Uno de ellos en específico estaba muy contento con su nuevo juguete. Mi amigo tenía amigos en el colegio, pero el quería ser un chico popular; tener novia, ser el centro de atención. En fin, nada distinto a lo que todos añoramos a esa edad. Un día mi amigo hizo una aseveración que nunca he olvidado:

Lo bueno de hablar por internet es que

puedes ser tú y las personas no te juzgan por cómo eres.

Al poco tiempo me uní para siempre a las filas de los que tienen el internet como una necesidad cuasi-básica. Comencé a hablar con muchachas de otras escuelas y pasar largas horas hablando como hubiera querido hacerlo con las de mi propia escuela. Las salidas semanales al cine eran una excursión a conocer a aquellas personas con las que hablabamos por las noches. Lo único que aquellas personas no eran quienes nosotros creíamos. Las nenas bonitas solían ser tan bichas como las que veiamos a diario en nuestro colegio, y las buena gente carecían de esa personalidad “cool” que nos hacía querer conocerlas.

Al tiempo no necesité hablar con muchachas de otras escuelas por las noches, pues sentía que amigos no me faltaban en el colegio. Sin embargo, esa experiencia no me sirvió para concer como somos en el internet y cuan diferente somos en la vida real.

Seguí en mi mundo y conocí El Aposento, donde nació Gazoo. Pasaba horas jodiendo con estas personas por messenger y por su foro. Un día decidieron hacer una reunión y todo cambió. Nunca he dicho que soy una persona de buen corazón, y hubo algo de esa reunión que hizo que se perdiera la magia de la amistad. Al poco tiempo se formó un revolú y salí de esa página, mi “alma mater” cibernético.

Para entonces ya había formado Letrina. Letrina desde sus comienzos fue un grupo un poco cerrado. Los que estabamos solíamos janguear semanalmente. Son incontables las borracheras y los jangueos en el ocho de blanco. Sin embargo, siempre entre nosotros había una línea fina entre el internet y la realidad que era muy fácil cruzar. No era difícil que cualquier estupidez o chiste que se hiciera en el internet jodiera la amistad que las personas, y no los personajes, gozabamos en el corazón de Rio Piedras.

Los Letrineros en el 2006...lo único que nos queda.

Un buen día se formó un bochinche que descojonó la página y nuestras vidas personales. Aquella línea fina se borró y lo que personas educadas hubiesen resuelto hablando (o gritándose) lo resolvieron con extensos post detallando la vida personal de cada cual. De todos, una vez más fui el peor de los culpables. Los foros de Letrina.net pasaron a ser un desierto. Yo me fui de San Juan, cada uno cogió su rumbo. De aquel grupo tan unido, solo con algunos, unos pocos, mantengo comunicación.

Tiempo después, cuando dejé de ser el centro de Letrina, entré a los comentarios y vi una comunidad vibrante. Los comentarios en cada articulo sobrepasaban de los quinientos. Entonces leí de una supuesta “reunión letrinera”. En forma de troleo les dije “les prohibo que lo hagan”. Claro, más que un letrinero, todos me veían como un troll visitante. Se me cagaron en la madre y me dijeron lo que todos (incluyendome) sabemos: que soy una mierda y Macetaminofen es mejor que yo. La reunión se dio.

Hoy, aunque la página sigue siendo tan leída como lo fue hace uno o dos años, la comunidad que se dejaba sentir en los comentarios ha mermado. Una razón es twitter, donde nos dejan saber directamente lo que piensan; la otra es Facebook. Pero no podemos negar que se debe a que lo que un día eran bromas y tripeos, se tomó como algo personal. Se destruyó la magia. Se cruzó la línea fina.

Y es que por más que ustedes se crean que son lo que escriben por twitter. Que son este ser que es tremendo hijo de puta, que es bien real y es el alma de la fiesta, cuando apagas el monitor eres muy distinto. Aquél comentario que me hizo mi amigo hace 15 años atrás está muy equivocado. Nosotros en el internet no somos quienes realmente somos. En el internet somos como añoramos ser. La realidad es que nuestra “personalidad” cibernáutica muchas veces no traduce bien cuando estamos frente a frente con aquellos que llamamos “amigos” a través del monitor.

Cuando estamos frente a una persona, la voz, los gestos y manerismos influye mucho en la percepción que creamos de una persona. Cuando leemos a una personas no lo leemos con la entonación con que la persona lo diría si está de frente. Nosotros nos creamos una ilusión o un odio por como nosotros decidimos leer a otro. Los mejores amigos de internet pueden ser completos extraños cuando se tienen de frente. Tu eres como eres en tu vida real, cuando socializas frente a los demás. Dejemos de idealizar quienes somos y tengamos muy en cuenta nuestras limitaciones de socialización. Por más que digas que eres como “GarfioElDuroSexy”, en verdad eres Juan Perez, el que se despierta y escribe por ese personaje.

Es por eso que le recomiendo a todos que salgan de sus casas. Cojan sol o sereno a la hora de socializar si lo que desean son personas para janguear. Posiblemente yo no soy la persona indicada para decirles cómo hacer amigos, los puedo contar con las pulgadas de mi pene. Realmente no soy persona que se muere por tener la amistad de los demás. Pero si me siento capacitado para decirles que las amistades que hacemos por internet se deben mantener así, detrás de un avatar, detrás de una ilusión. Ese amigo es uno que tu construiste con el ideal que otra persona desde un rincón lejano te dio con sus palabras escritas.

La biología te dio las herramientas para salir a buscar amigos sin necesidad de un monitor. Cuando vayas a conocer a ese que consideras tu amigo, mas vale que estés bien seguro de que lo será después que lo conozcas. Puede que el personaje sea tu amigo, pero que el que está detrás de él esté esperando para descabronarte la existencia. Al final, tu mejor amigo eres tú mismo.

…Y no olviden que la próxima reunion letrinera es en Guavate el segundo fin de semana de Diciembre.

Sígueme para que seas mi amigo en www.twitter.com/GazooStarr

 

About the Author:

Creador y fundador del mejor blog de Puerto Rico: La Letrina. Maestro de profesión y machinero en fiestas patronales de vocación. Gazoo Starr es un camuyano comprometido con las causas menos nobles del país. Puedes contactarlo a través de Twitter @GazooStarr.
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  • coffeegirl_again

    Qué tiempos aquellos…si, yo soy la coffee, con par de años de mas…qué decirte, creo que muchas cosas no se supieron manejar…de igual forma, siempre me resulta agradable leerte en Twitter (si, te sigo, pero no creo que sepas quién soy!)

  • Bimbojr1

    aun pienso que eres un welebicho! saludos mi gente! saludos apontey y coffe!