banner ad

Tipos de entrevistadores

| May 23, 2014 | 7 Comments

Saludos, chinches de pozo muro. Mucho se ha comentado sobre mi despido de La Letrina. Incluso, me han llegado rumores de gentuza de la más baja calaña que felicitó a Gazoo por haberme botado porque “se me habían trepado los humos”, ¿y saben qué?, las divas no tenemos que estar dándole explicaciones a la chusma. Yo llego, hago, deshago, te miro por encima del hombro, te escupo un ojo de ser necesario, llego sin pedir permiso y me voy sin pedir perdón. Si van a acusar a alguien de mamabicho y deserción bloguera debe ser a Macetaminofén que, con el ñeñeñé de El Vocero y el “writer’s block”, se ha cogido unas inmerecedísimas vacaciones y a los 15 minutos está zumbando una columna NUEVA en el periódico. TRAIDOR. HIJUEPUTA. VENDIDO. Pónganle un alto al zancú carolinense que ustedes mandan, y nosotros obedecemos… cuando queramos. Quise entrar a escribir porque de alguna forma Gazoo tiene que entender que debe parar de publicar un post cada 2 horas y media, aunque considerando la negligencia por parte de los miembros de La Letrina, es admirable que Gazoo haya asumido la batuta y haya escrito posts casi con la misma pasión con la que Lalo hace y dice locuras. Habiendo introducido de la manera más mamabicha y peligrosa posible (por eso de que sigan tejiendo mantos de pestes sobre mí), me salió de la rabadilla narrarles mi día, 1, porque fue bien intenso; 2, porque reflexioné sobre los tipos de entrevistadores que uno se encuentra en la cacería laboral; y 3, porque aún estoy tratando de recuperar la energía mental que perdí.

Todo comenzó esta mañana cuando me dirigía al despingue de pueblo llamado Santurce que está a pelos de diferencia entre los pueblos mierdas como Ponce, Camuy y Guayama; ahí fui recibida por una sutil aroma a verija prieta y sudá. Perdida como animal indefenso que sacan de su hábitat, y guiando en contra del tránsito porque no sabía dónde quedaba el maldito lugar, tenía 1 de 2 opciones: continuar guiando en contra del tránsito empeorando el momento y esperar ser atropellada por una de las guaguas de la AMA, o llorar… llorar desconsolada y atacadamente. Opté por seguir yoleando y llorar en el camino, pero llegué gracias a una doña dominicana que me llevó a mi destino: “Mira nenah, tú te vaj abajáh por esa calle, en la lúj doblah a mano derechaj, cuando beah el bíldin grij, doblaj por esa calle y vas a quedáj mirando paonde tienej que guial”. Yo creo que Dios se la pasó cabrón poniendo un chip en el cerebro humano de todo el hijueputa universo para que no supiéramos cómo bicho dar una dirección como una persona con un cociente intelectual normal. La cosa es que llegué a mi destino, con unos pancakes de la hostia porque me fui con 1 cuarto de gasolina desde Guayama y el carro empty en Santurce. Resultó ser que lo que pasó en la entrevista no fue de relevancia, pero sí lo que vino después.

Me di cuenta que el zipper del pantalón se me había roto, muy probablemente por ser una gorda cabrona, tenía un taco sin la suela, o sea que, prácticamente arrastraba la varilla en el piso y allá me di cuenta de cuán pela estaba, y que lo que tenía, lo tenía que dividir entre gasolina, peaje y a ver si me daba para algún Snickers. Resignada a lo peor, me fui para Plaza Las Américas a coger fresco, a sentarme en algún banco y a mirar gente (es lo único que me verán haciendo en un mall). Cuando llegué me senté al lado contrario de una doñita, pero la vi tan solita que me le senté al lado buscándole conversación. Paula Benítez, de Guaynabo y con 85 años se volvió mi mejor amiga por 2 horas. Paula es pentecostal y está casada con Luis de 92 años (que todavía guía, limpia la piscina y limpia el patio) y nos matamos buscando a Luis en Oriental y en First Bank porque no se acordaba dónde estaba el viejo. Su hija mayor trabaja en Nueva York como enfermera graduada, la del medio vive en España y es profesora de Filosofía y Letras que está casada con “un tipo que no sabe na’”, y el menor es contable y está haciendo un Doctorado en Física y Economía, y era Director de un HeadStart pero se le dañaron los nervios y ahora está estudiando, me decía. ¿Que cómo me acuerdo? Porque Paula me repitió la historia como 147 veces, y las 147 veces lucí sorprendida porque la emoción con la que me lo contaba es de esa que solo se ve en los ojos de quien ha sabido vivir bien la vida. Paula, sin querer, me enseñó que no importaba un carajo cuánto cojeara porque tenía el taco jodío, cuán pelá estuviera o cuánto se me viese el panty a través del zipper, no había mejor cosa que sentarse a disfrutar un buen rato, porque al final del día eso era lo que importaba. Luis apareció luego, Paula me echó 4 bendiciones y se fue.

El manto de bondad que se había posado sobre mí durante esas 2 horas se fue cuando comencé a reflexionar sobre los tipos de entrevistadores con los que uno se encuentra en la faena de pescar un trabajo. Sé que están pensando en que soy la eterna desempleada de Puerto Rico, y miren… eso parece. Debo mencionar y todos los empleadores en el mundo deben saber que, cuando un fucking desempleado va a entrevistas, está débil y mortalmente sujetándose en la última fibra de pena y lástima, desde la ropa, el estado de cuenta, el tanque de la gasolina y las ganas de vivir. Dentro de los tipos de entrevistadores te puedes encontrar a estas criaturas: (Si entiendes que hay otros, cuéntamelos)…

1- El/la mamabicho/a: Es el que por lo general tiene una posición bien mierda, pero como encargo tiene que reclutar gente. Este/a alardeará de cuán ocupado y fuerte es su trabajo, pero es el mismo que se coge 2 horas de break, está toda la mañana en Facebook y poncha una hora antes de irse. No desaprovechará instante para vanagloriarse y mirar tu resumé como si fuese la próxima hoja con la que se limpiará el culo.

2- El/la comediante: A este siempre le dan de codo con los chistes en las reuniones y las fiestas de Navidad, y tiene que mamarse el “ya viene fulano con el mismo chiste de todos los años”. Parece ser buena gente, y por lo general lo son, son los marginados, pues tienen potencial, pero su mamalonería no le ha permitido escalar ni que le tengan respeto en su trabajo. Descubres a este tipo de entrevistador cuando su mirada grita desesperadamente: “Ríete de mis chistes, por favor”. Digamos que es un Alex Díaz de la vida.

3- El/la prepotente: Casi siempre tienen una posición de poder en el trabajo, y es muy probable que sea jefe o esté en el proceso de mamar para que lo/a asciendan. Este/a entrevistador/a tendrá pleno conocimiento de términos técnicos de la empresa, te narrará una tesis de su formación profesional y hablará con tanta elocuencia que sentirás que no sabrás cómo contestar a lo que te pregunte. Se va a centrar en sí mismo y no perderá la oportunidad en hacerte preguntas que no tienen nada que ver con tu formación académica/profesional, pero verás en su mirada la hijeputería de “te estoy clavando”, seguido de una tierna sonrisa. Nada de qué preocuparse, por lo general hacen una pregunta bien mierda disfrazada con palabrerías. No se dejen engañar por este tipo de mascatrancas.

4- El formal: Es el que casi siempre dará una entrevista perfecta. Todo parecerá que marcha bien, las preguntas parecen fluir, pero mucho fucking ojo: es el más hijoeputa de todos. Puedes sentir su frialdad, su mirada prácticamente se te caga en el alma cuando uno le está respondiendo alguna mamabichería y este tipo de entrevistador, casi al 100% es el que te va a raspar el “Gracias, te estaremos llamando”, que en otras palabras es un “te cagaste en tu madre, sigue buscando”.

5- El/la imprudente/”weirdo”: Esta persona, a simple vista se va a ver bien cool. Va a lucir como esa persona con la que querrás almorzar todos los días porque se ve jovial y bien chulisnakin… hasta que pasan dos minutos de entrevista y te encuentras diciendo mentalmente “¿qué–ca-ra-jos?”. Este tipo de entrevistador es el que tal vez intente hacer un chiste, pero es tan malo o está tan mal procesado que, ni se entiende, ni lo entiende él, ni lo entiendes tú, entonces todo cae en un espiral de “me quiero ir”, “¿qué está pasando?”, “¿aquí hay una cámara escondida?”. En fin, es una entrevista incómoda y demasiado perturbadora.

6- El/La hija de puta: Este te va a sacar un ramillete de úlceras. Básicamente te está entrevistando porque eso era lo que decía su agenda. No se va a interesar un carajo por tus aptitudes ni conocerte personalmente. Te la va a dejar caer toda en la cara como si fueses un mojón seco en la Milla de Oro. Ante este tipo de hijueputas arrogantes, hay que bajarle con todo y sin miedo porque es bien fucking probable que no obtengas el trabajo, pero no habrá nada tan placentero como cagártele elegante y formalmente en la madre. Tal vez no te llamen, tal vez sí, estos fanfarrones maquinean sus estrategias con Satanás y puede que les guste una posición firme y decidida. Pero jamás dejes que este tipo de hijos de puta te pisotee, porque pa’ doblega’o, pela’o. Así que no se dejen joder.

Yo soy como la Niña Símbolo del desempleo, la Dagmarita de los NiNis, la Cabbage Patch de Entre Nosotras, la diosa de los desamparados. En algún momento daré con un empleo, o tal vez siga escribiendo de cómo conseguirlo. O tal vez escriba una segunda carta y sea el súper hit nuevamente para convertirme en la cuarta figura femenina de Entre Nosotras: Alba Nydia Díaz, Linette Torres, Wanda Sais y yo, junto al presentador Sonia Valentín. No sé, tal vez mi destino sea disfrazarme semanalmente y conducir un programa lleno de tanto folclor como ese. Quién sabe, misijos, quién sabe.

Después de todo, mi día no estuvo tan mal, me pagaron el almuerzo y los $20 que pensaba que se me iban ir entre comida y gasolina, me los voy a beber con lo más barato y puerco que vendan por ahí, y los voy a rendir como solo un pela’o pal carajo sabe rendirlos.
Si todavía crees que me deben exiliar de La Letrina, comunícate conmigo a través de www.twitter.com/Guzabra o a través de mi Facebook: www.facebook.com/guzmanabrahante para regalarte una silla reclinable (con varios colores a escoger), para que te sientes a esperar el momento en el que me importe un carajo tu indignación por mis chuleterías. Besis.

 

About the Author:

Guzabra es oriunda de Guayama. Es conocida por ser la propulsora de la ley municipal que llevó a que se reconocieran las moscas como el ave municipal de su pueblo. Heroína entre su gente, se dedica a robar jabones en Walmart para mejorar la higiene de sus compueblanos. La puedes contactar en www.twitter.com/guzabra
Filed in: Vida
×
  • Wendolyn1

    Por mí te quedas de Letrinera… Éxito!

  • Ambrosio

    Al fin algo digno de leer ya Gazoo me tenía cansao con sus mierdas. Besis

  • Aparentemente

    Me gusto la historia de la viejita, se siente bien hablar con personas mayores q son agradables. Y con tu talento seguro encuentras trabajo pronto.

  • Emeregildo

    Guzabra, letrinera forever! Lo de la señora me tocó. Muy buen escrito.

  • Rastaino

    Yo estoy bien enamora’o de la cabrona hija’e la gran puta esta….no me importa que sea gordita, con ojos de Keropi, pelá y desempleada. La realidad es que puedo bregar con lo de pelá y desempleada consiguiéndole un trabajito en el jardíin hidropónico que montaré en Guayama, pero lo de gordita y ojos de Keropi no lo resuelve nadie. Buen escrito Melissa…mucha gente se ha identificado con él.

  • canariosephardi

    Se te olvido el satiro, el barbarazo, que puede ser tu padre o padrino perdido, que te recibe con una corbata corta o que parece un babero y no te quita los ojos de encima de las tetas, y si tenias el zipper roto, bueno ya sabes, mirando la farmacia abierta como decian en mi barrio Valenciano Arriba. un abrazo

  • http://www.dadiehost.com Offshore hosting

    Look, the First Bank is the bees knees and it just got a hell of a lot better. … In other words, your First Bank game just got elevated.