banner ad

“Soy Cagao a Mi Madre” La Historia de Cómo nació Gazoo Starr

| May 13, 2007

   *Esta fue la historia que dió paso al nacimiento de Letrina.net. Ahora que estamos reviviendo buenos recuerdos, y que tenemos más público que nunca antes, creo que es menester presentarles el “Alpha Letrinero” por undécima y posible última vez. Aparte, es una historia que  va muy a tono con la celebración de este día, Día de las Madres. Felicidades a todas en su día.

La historia data del 28 de diciembre de 2004.*

Letrina.NetSoy Cagao’ a mi Madre” por Gazoo Starr

    Todos los que me conocen, de una u otra forma se preguntarán “¿Por qué este cabrón cree que lo sabe todo? ¿Por qué es tan bicho (el que tenga uno no significa que el me controle a mi siempre, la mayoría de las veces soy yo a él) e insoportable?” Bueno, pues les llegó la hora de conocer por qué soy así. Esto no lo sabe nadie, solo algunos en el Clan, Hatillo. Luego de leerlo entenderán por qué ninguno de ustedes vale nada, si los comparan conmigo. Si no lo leen, me importa tres cabezas de carajo con cebolla. Ustedes se lo pierden.

Nací, según cuentan las leyendas urbanas, un 28 de agosto de 1984. Algunos dicen que yo nací en el Hospital Regional de Arecibo, pero yo no creo en esa teoría, pues, soy algo “mucho con demasiao’ de bueno” para haber nacido en ese pueblo que no vale un carajo. Disculpo a todo el que me lea y provenga de tan mísero pueblo.

Dicen que nací en el exacto momento en que acostaban a mi madre en la burra, y que un pendejo de los que trabaja en ese hospital me catcheó con la escupidera cuando sali disparado como cohete de tan gigante chocha. Eso de gigante no lo digo yo, lo dice mi padre. En el trajín que se formó por la forma en que nací, nadie le presto atención a la madre que me parió. Esto le dio tiempo a mi madre de escaparse por la puerta de emergencia, robarse un carro (un Datsun del ‘72) como tantas veces había hecho, y coger para quien carajo sabe donde. Tiempo después llegó mi padre al hospital. No porque le importara el que nací, sino para pelear por como dejaron que se le escapara semejante crica a él. Es mi padre pues, Agustín, mejor conocido como El Gavilán Pollero.

La otra versión dice que mi madre me parió mientras cagaba en una letrina. Y que caí al vacío, pues, como otra pelota de mierda más de las que mora en tan sacrosanto lugar. Los que me temen o han temido, (algunos ya han visto la muerte gracias a mi,) regaron que yo mismo me arrastré por entre la mierda y escalé hasta salir a la luz para verla por primera vez desde que me dieran a luz unos minutos antes. Yo sé que esta historia no debe ser cierta, pues no fue hasta los dos meses y medio que tuve conocimiento y claridad, tanta como un nene de 7 años, como para haber hecho eso.  Sé que la fuerza si la tenía, yo he sido una pequeña mole desde siempre. Pero esta historia se las contaré a su debido momento.

La versión que yo pienso que es la correcta, empieza igual que esta última. Mi madre me pare mientras cagaba y yo me deslizo entre las heces fecales. Ella se va sin darse cuenta (eso siempre he creído, o he querido creer) y yo me quedo en la letrina, literalmente comiendo mierda. Luego pasa algo extraordinario. Los gusanos o “trichuris” (no estoy seguro) vieron algo especial en mi. Entre todos me alzaron y buscaron una forma de sacarme de la letrina, y me dejaron donde estuviera a la vista de algún humano. Ese humano fue mi padre.

“¿Por qué – se preguntarán ustedes- él piensa que la versión más rara de las tres es la verdadera?” Fácil, un gusano me lo contó.  Tenía 7 meses cuando me lo dijo, y fue la primera y última vez que habló con uno. Pero esa historia, a lo mejor, se las cuento después. Pero siempre he tenido algo muy claro: La palabra de un gusano vale mas que la de cualquier puertorriqueño, pues son ellos los que al final siempre nos comen el culo. Sino, se lo das a ellos, te lo come el fuego.

Además, según cuentan los cronistas, para aquél tiempo mi padre se estaba escondiendo con mi madre de unos asesinos que estaban buscando a mi padre para matarlo. No fue hasta que les pagaron el triple a los asesinos para virarse de bando y destruir todo el otro punto (incluyendo hijos, nietos, tíos, familia en los niuyores y médicos de cabecera) que salió mi padre de donde estaban, una casucha de zinc que montaron en un pastizal en Pajuil, un sector de los campos de Hatillo, conmigo.

¿Qué pasó con mi mamá? Ustedes, queridos mamabichos, saben tanto como yo de su paradero. Según El Gavilán Pollero, el nunca supo que estaba preñada, sino “le hubiese dao’ puños en la panza, en vez de puños en la cara, hasta que te abortara”. Les diré lo que sé de mi madre, utilizando las mismas palabras de mi padre:

“La puta de tu mai’ nunca me dijo que estaba preñá’. ¿Que si no se le notaba la barriga? Ella nunca tuvo barriga, no hubo día mientras ella estuvo conmigo que yo no me la clavara (es que esa crica de ella valía un millón, siempre se lo dije, no se por qué antes de estar conmigo la vendía a $15 y no por libra) y yo núca, pero que núca en la vida la vi pipona. Bueno, mas le valía, porque sino yo le sacaba la grasa a mordiscos. Además, que iba a estar pipona la cerda esa, si esa se comía pasto, se bañaba con perico,  y se secaba con crack.”

Así, pues, es que sé que mi mama fue puta, crackera y pilla. Mi papá le enseñó a robar todo tipo de auto.  También se que estaba cansada de los maltratos de mi pai’, que pensaba que con suministrarle toda la droga que necesitaba para el vicio podría tener aquellas “13.2 libras de chocho, sin contar el clítoris” siempre a su lado. Por eso yo aprendí de todos los errores de padre con las 472 madrastras que he tenido, a como ser el amante perfecto.

Los sentimientos de mi madre, al parecer, eran mas fuertes que su adicción a las drogas. O cabe la posibilidad de que haya encontrado a otro tirador que la empepara 24/7. Mi padre nunca me ha querido decir que versión sobre mi nacimiento es la verdadera, pues dice que “le tripea tenerme con la duda”. Pero otro dato que yo conozco es que mi padre no toca un hospital desde el 1984, ya que dice que cada vez que va o mira un hospital rompe a mear piedras, y dice se caga en Dios cada vez que ve un gusano, pues dice que lo que le traen son desgracias. Yo soy lo más que mi padre quiere. Y él es la persona a la que mas puedo soportar.

Madre, déjame decirte que eres todo lo que siempre quise tener por madre. Mejor, ni mandándote a pedir. Estoy orgulloso de ti. ¿Cabe la posibilidad de que mi padre la haya encontrado y matado? Se los contaré después. Ya me encojoné de tanto escribir.

PD. No tengo ni la mas puta idea de como hizo El Gavilán Pollero para pesarle la crica a “Juana La Pascuala”, mi madre, la “Chocha con Mujer” como él le llama. El Gavilán jura y perjura que sí  se la pesó.

Tags:

About the Author:

Creador y fundador del mejor blog de Puerto Rico: La Letrina. Maestro de profesión y machinero en fiestas patronales de vocación. Gazoo Starr es un camuyano comprometido con las causas menos nobles del país. Puedes contactarlo a través de Twitter @GazooStarr.
×
  • Juan Rodriguez

    jajaja… si tu madre lee esto te quedas sin herencia. ustedes estan pasaos

  • bugalu

    Jejeje pasao*siguelo

  • ginshi

    “Ya me encojoné de tanto escribir”. Acho, ya era tiempo mijo; hasta me quedé embolla del sueño encima del teclado de tanta mierda que escribes, pero me lo gocé bien cabrón! Estas del seto.

  • Burger King

    Todo una pagina de cultura puertorriqueña y moral, hum?