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Reseña de “X-Men: Days of Future Past

| May 25, 2014 | 11 Comments

Saludos nuevamente, ingratos. A diferencia de la dinámica que caracteriza los posts de La Letrina, hoy estaré haciendo de crítica de cine. En este caso de “X-Men: Days of Future Past”.

“X-Men: Days of Future Past”, a la que llevo esperando desde que vi “First Class” y la que todavía me sigue mandando a Google a corroborar el título porque está puñeteramente confuso, es una película estadounidense de la saga de las películas “X-Men” que la convierte en la sucesora de “X-Men: The Last Stand” y “X-Men: First Class”, y algo de la de “The Wolverine”. Fue dirigida por Bryan Singer y se estrenó en Puerto Rico el 22 de mayo de 2014. Para ahorrarme lo inmamable que suelen ponerse los críticos de cine, y quienes son los que por lo general redactan reseñas críticas y NUNCA les gusta un carajo de lo que ven, vayamos al punto… desde mi ordinario punto. No hay spoilers. Supongo. Creo. Presumo, pero siempre habrá algún llorón por ahí.

“X-Men: Days of Future Past” está simple y llanamente cabrona. Es más, yo todavía tengo hasta el corazón llorando de la emoción. Sin miedo a lo que voy a decir y quitándome las chancletas, me atrevo a decir que escaló posiciones de infarto en mi Top de películas favoritas, cosa que no voy a discutir ahora. En esta película, los X-Men junto al Professor Charles Xavier (Patrick Stewart) y Magneto (Ian McKellen) se encuentran en la encrucijada de tener que volver al pasado a detener un importante evento que tratará de ponerle fin a la creación de los Centinelas (The Sentinels) a través de las técnicas aprendidas por Ariadne con Cobb en Inception. Los Centinelas son unos robots ficticios diseñados y creados por Tyrion Lannister, perdón, por el Dr. Bolivar Trask; 4 pies de ciencia y fijación por los mutantes… y por las putas y el vino (sabedores sabrán). Estos robots son capaces de volar, disparar rayos centellosos, abrir sus caras como una especie de crica tecnológica y detectar y aniquilar mutantes. La película se centra en la encomienda de Wolverine (muchos le llaman Hugh Jackman, pero su nombre de pila es Wolverine), quien tiene la tarea de volver al pasado por su sabida rapidez de sanar y por su inquebrantable, perfecto y exquisito físico. Wolverine, aka “nalgas de acero”, es, además, el que tiene que bregar con los arroces con culo de mordeera, celos y cuernos de unos jóvenes Magneto (Michael Fassbender aka “fuck-me-all-night-long, baby!”) y Charles Xavier (James McAvoy) como un joven Professor depresivo, echa’o a morir, tecato y amo de Beast.

La mayoría del filme transcurre en el año 1973, haciendo referencia a datos históricos como la guerra de Vietnam (1959-1975), la crisis de los misiles en Cuba (1962) y el asesinato de John F. Kennedy (1963). Debo mencionar que la película sonó dos veces mi canción favorita EVER: “The First Time Ever I Saw Your Face” popularizada por Roberta Flack en el 1969. Suena cada vez que Wolverine se levantaba (para que se acuerden de mí cuando la vean). Sé que es un dato completamente irrelevante, pero dado que no podía histeriquiar en el cine, TENÍA que dejárselos saber.

“X-Men: Days of Future Past” es un viaje de pura acción y par de buenas carcajadas. Se me salieron par de lágrimas y fangirlié durante toda la película. Además, cuenta con un reparto de ensueño, entre ellos la diva del Internet Jennifer Lawrence, los súperpoderes Thorísticos de Halle Berry y una china que solo conocen en China y que abre teletransportadores como cosa loca. Debo hacer un paréntesis y mencionar sobre cuán cabrón estuvo el papel del hijo de Magneto (a comic thing) Quicksilver y su participación en la película. Esta joya de película te permitirá seguir amando y odiando a Magneto y te preguntarás por qué hay solo un mutante prieto, porque Halle Berry pica más pa’ #marroncita si nos dejamos llevar por la escala de tonos de piel de Lalo.

No les arruinaré la película contando más. Vayan y gocen de una película bien pensada, elaborada y súper fucking entretenida con un soundtrack magistral. De más está decir que salí del cine caminando como si al levantar mi fofo brazo hubiese podido levantar y reventar pal carajo el carro que se estacionó bien pegado del mío. Pero pues, mis únicos súperpoderes son medirme ropa y estarme cagando al mismo tiempo, emborracharme sin textear a lo divino, stalkear y encojonar gente.

Quédense hasta después de los créditos para una escena adicional y una probadita de lo que viene en el 2016 con “X-Men: Apocalypse”. Si es fan de los superhéroes, histeriquee conmigo. Si cree que spoilié algo, notifíquemelo a través de mi Twitter: www.twitter.com/guzabra o a través de mi Facebook: www.facebook.com/guzmanabrahante para anotarlo en mi libretita de las cosas que me importan un carajo. Batman, perdón por la mamaera. 9/10

About the Author:

Guzabra es oriunda de Guayama. Es conocida por ser la propulsora de la ley municipal que llevó a que se reconocieran las moscas como el ave municipal de su pueblo. Heroína entre su gente, se dedica a robar jabones en Walmart para mejorar la higiene de sus compueblanos. La puedes contactar en www.twitter.com/guzabra
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