banner ad

Puerto Rico: la cueva del desencanto

| February 21, 2013 | 7 Comments

Saludos desde Guayama, el rincón de Puerto Rico donde nos tiran peñones y nos los comemos pero no vivimos en el Guavate de Ponce, Peñuelas. Recién estoy saliendo del coma al que me indujo el distinguidísimo Jaime Perelló, ese legislador con disfraz de “servidor público” que NO sirve pero sí representa… la pillería. Nadie sabe cómo ha logrado subsistir un país liderado por gente comprando chicles de $10, teniendo $5, trabajando para ganarse $1 y dándose golpes de pecho diciendo que deben ganarse $20. Habrán quienes le llamen “pesimismo” o “negatividad”, más no es nada más que desilusión y decepción. A través de los años, Puerto Rico se ha sumido en una crisis económica que si bien está directamente relacionada con la crisis internacional, el motor económico de la isla no da abastos para arrancar, y lo peor de todo es que más allá de propulsar un sistema económico viable, el que termina jodiéndose es un Juan o Juana del Pueblo que vive estirando $50 cuando le quedan 15 días de mes y semanas largas para volver a cobrar. Cada 4 años nos sometemos a las ingeniosidades (sí “ingeniosidades”, porque hay que sacárselas bien de la manga) de los políticos buscando un voto para escalar y tomar posesión de un cargo basado en cuatro mil embustes, ese embuste que tiene la misma magnitud de un “ya salí de casa, voy por ahí”, cuando en realidad te estás metiendo a bañar. Es el cuento de nunca acabar, se va un cuatrienio, viene otro con promesas provenientes del paraíso, cuando el cochinito está seco como el bolsillo del puertorriqueño.

 

¿A qué quiero llegar con todo esto? ¡A que estamos bien jodi’os por todas partes! Así como el arquitecto se faja diseñando una base estable para su edificio, lo deberían hacer las personas que se encargan de la dirección de un país, pero eso sería pedirle peras al olmo. Si el arquitecto es una mierda, entonces los constructores tienen una responsabilidad bien grande encima de los hombros. ¿Quiénes son los constructores? Cualquier puertorriqueño que vive jodío como un cabrón ganando $7.25 la hora, con deudas, hipotecas, carro que pagar, gasolina, compra y todo por lo que se trabaja. Así como un legislador con un jugoso sueldo lloriquea descaradamente diciendo que sus familias tienen gastos que cubrir, el resto de los 3,667,084 de puertorriqueños también están embrolla’os hasta el culo con deudas que pagar, porque tras de que vive pela’o, consume con cojones. Esa gente que se levanta a las 6 de la mañana a trabajar son los que tienen el poder de capitanear y reforzar la economía del país. ¿Por qué? Porque son los que están abajo, y el prestigio de una sociedad está guardado en el saco de bolas que ves cuando aprendes a verla desde el piso. Así como está el vago a montón por chavo, también hay recursos que pueden explotarse y hay profesionales rajándose el lomo trabajando para hacer la diferencia.

Ahora, ¿qué sucede con las intenciones de un típico puertorriqueño que quiere decir “vamos a hacer algo”? Que queda en las redes. Las redes sociales llegaron a nuestras vidas a facilitar la comunicación, agilizan todo tipo de conexión y posibilitan el intercambio de mensajes en un santiamén. El activismo virtual ha devaluado la capacidad de moverse y aunque SÍ es una herramienta que simplifica y expone información a millones de personas, no detona en muchas ocasiones. Dejar sentir un descontento satisface la necesidad de poner en la mesa cuáles son los problemas que nos aquejan, pero la pregunta va más allá de los “objetivos” de las redes sociales, ¿ataca el problema? La ironía de mi “queja” hace hincapié en lo que quiero transmitir, así como lo dejo encasillado en un escrito para dejarles saber a dónde quiero llegar, de esa misma forma se quedan los “shares”, los “likes”, los vídeos, los mensajes, los movimientos, los grupos, las páginas, los rezos, las encomiendas, las promociones… los problemas. La criminalidad, la política, la pobreza, la hambruna, los asesinatos, el gobierno, la pedofilia, la homofobia, la sequía, la violencia doméstica, el maltrato a los animales y todos los problemas con los que a diario nos vemos asfixiados, son parte del mundo que nosotros mismos hemos construido, y aunque queda claramente manifestado en las redes, no soluciona los problemas de un país. Si las redes “resolvieran” nuestras calamidades, celebraríamos a diario “Pero hoy no es el día” luchando por un país sin violencia, seguirían siendo “José Enrique” y el fiasco de Kony hubiese influenciado en buscar y acorralar al resto de “Konys” que hay por el resto del planeta reclutando niños, pero asumo que el “like” va a cambiar el mundo.

 

Se desvían nuestras prioridades, le dedicamos portadas a noticias ridículas, vivimos de lo que dice, hace, come y respira Maripily, el 50% de un portada de periódico es “el Bombón de Así”, Primera Hora dice que “habla como tú” cuando jamás habla como yo, noveleamos con Adamari López y Luis Fonsi, se le sigue prestando atención a las ridiculeces de Jovani Vázquez, a un artista se le partió una uña, al bebé de una fulana famosa le creció un diente, Angelina Jolie adoptó otro más en su tribu, estupideces que entretienen pero que son totalmente inservibles. Leo a diario eso de “el país no necesita noticias negativas”, pero, ¿han medido o visto la intensidad con la que comparten un bochinche de faranduleo versus una noticia que diga que se le privará de sus derechos humanos, que se privatizará su educación, que no tendrá acceso y calidad con sus planes médicos, que el gobierno los atropella, que el banco les roba, que asesinan a miles a diario; la diferencia es abismal y vergonzosa. Puerto Rico prefiere gozarse un chisme a proponer o sugerir qué se puede hacer, prefieren militar por totonerías a congregarse para protestar por arbitrariedades que necesitan de la movilización de quienes viven en un país cansa’o y bastante quebra’o.

La violencia, el desempleo, un sistema de gobierno sin norte, el atropello a tanta gente que ama su país y que honestamente quieren echar hacia delante el país, se ve coartado por el desencanto de tener que quitarse la venda de los ojos y ver que vivimos un Puerto Rico bien triste, con tantos problemas, muchas intenciones que no florecen, estudiantes que terminan sus grados y se ven en la difícil situación de abandonar sus familias para progresar y tener que entender que somos una bomba de escasas esperanzas con una mecha que no quiere ni avanza a prender.

Ahora mismo, Puerto Rico no es nada más que eso, una cueva desencantada. ¿Tiene posibilidades de recuperar su honra o seguirá siendo el chamaquito del corillo que coge bofetá’s del planeta? Sentémonos, muramos, dejémosle el tostón a las futuras generaciones y que nuestros hijos nos recuerden por ser unos clecas, o Puerto Rico se convertirá en un martes eterno, no te cases, pero ojalá te embarques. ¿Será? Habría que ver.

 

About the Author:

Guzabra es oriunda de Guayama. Es conocida por ser la propulsora de la ley municipal que llevó a que se reconocieran las moscas como el ave municipal de su pueblo. Heroína entre su gente, se dedica a robar jabones en Walmart para mejorar la higiene de sus compueblanos. La puedes contactar en www.twitter.com/guzabra
Filed in: Featured, Politica
×
  • David

    Tremendo post. La gente o da likes o marcha por lo que hace una minoría con sus vidas teniendo el país problemas graves como para mantener a todos ocupados 20 años. Igual estamos así porque somos como niños, sin un sentido de responsabilidad para con la sociedad. Lo que pasa es que esta es como un barco. Va sin rumbo e insistimos hacernos los locos. Creemos que porque no embestimos un témpano de hielo que las cosas no van a empeorar. La cosa es que la nave sosobra.

  • Los Cojones de Mazinger

    Mierda de post.

  • Campoviejo

    Al fin se lee sustancia,
    Maripily no se niega,
    o el pene del tal Ortega
    denotan la infancia
    de un pueblo en lactancia
    que vive boquiabajo
    esperando que el trabajo
    lo invite a participar.
    Caminante hay que caminar
    o nos iremos al carajo!
    Campoviejo

  • Tato Cagao

    La pregunta es si al puertorriqueño se le da lo que quiere o lo que necesita. Al puertorriqueño le encanta decir que ningun medio pone noticias positivas, pero cuando las ponen no le prestan atención. Pero una señora viola a sus hijas y todo el mundo tiene una opinión y quiere hablar de eso.

    El mejor futuro para Puerto Rico es un futuro sin puertorriuqeños.

  • http://twitter.com/lifenbits Reinaldo Martínez

    El gobierno permanente del capital está al mando sin importar si las administración es roja o azul. La estructura electoral diseñada para perpetuar el bipartidismo. Solo nos queda tomar las riendas de este país a nosotros, y tomar control de abajo hacia arriba. Reunirnos y compartir nuestros problemas y nuestras soluciones, y crear la visión, misión y metas desde abajo.

  • Emilio Encarnacion

    Excelente

  • Jak

    Me encantó!!