Memorias de una bloguera cabronamente fuera de lugar
Ayer tuve la extraña experiencia de asistir al PR BloggerCon, engañosamente anunciada como una convención para la comunidad bloguera de Puerto Rico cuando realmente es una cumbre para los wannabes que quedaron desamparados cuando Plaza eliminó los torneos de Manga de su tercer nivel.
Quizás soy yo la culpable. Ilusamente fui pensando que aprendería más acerca de tácticas para hacer crecer un blog o case studies específicos, pero creo que aunque esa fue la intención de los organizadores, algunos blogueros y moderadores con deseos reprimidos de ser estrellas usaron este foro para promover sus fallidos intentos de comedia y/o política.
“Oh no, esta pendeja está trolleando”, debe ser el pensamiento de quienes se sienten aludidos por este escrito. ¿Pero saben qué? Me pueden hacer café. Esto no es un escrito hater, es solo una opinión acerca de cómo todo tiene su lugar y la gente debe respetarlo. Dentro de, sí hubo participación de varios recursos de interés y utilidad como lo fue la Lcda. Julizette Colón (Consulta con JCB), Nydia Suárez Marín (Los imails de Jacinta), El Rata (El Ñame) y José Hernández (Yo soy Blogger), aunque esto quedó casi opacado por la pésima moderación de Joel Villarini (¿?), a quien le sugiero encarecidamente se limite a mantenerse behind-the-scenes creando grupos en Facebook. Otros recursos cuya participación no fue explotada lo fueron la reconocida periodista Firuzeh Shokooh (Global Voices), a quien solo pudimos apreciar vía telefónica y al activista Pedro Julio Serrano (www.pedrojulioserrano.com). Hay que decirlo. Independientemente de que todo lo coja para trofeo, Pedro Julio es el poster child del activismo y tremendo ejemplo de cómo lograr engagement con el público a través del web. Espero que para el próximo año podamos contar con él como recurso en alguno de los paneles.
Crítica a un lado, hubo varios momentos emocionantes en el evento. Sin duda alguna, el periodo culminante para muchos fue el primer apagón de luz. Hace años no me remontaba a mis días de escuela en los cuales un apagón de luz causaba un furor incontrolable entre todos. A esto le sigue el anuncio del almuerzo que provocó el “YEAH!!” más virginal escuchado en los últimos 15 años. También cabe destacar el hardcoreness de las rifas. Jamás pensé que viviría una tensión tan intensa por unas camisetas de envivopr.com. Ah, y no puedo dejar de mencionar la integración tan sutil de un producto mediante la casual pregunta, “¿cómo se encuentra su sistema digestivo?” También extiendo un cordial “Gracias por participar” a LCC por su camisetita witty y radical de “Pal Carajo la Cuota”.
En fin, aprendí que entre la mayoría de los blogueros y yo hay un espacio más marcado que el que abunda entre las pechugas silicónicas de Maripily. Pero a fin de cuentas, ahí nace la magia del internet y los blogs. Son bastante representativos de la realidad y son el único lugar donde cualquier infeliz puede expresarse y lograr comunicar su opinión a las masas, por estúpida que sea. Y mientras tengamos esa libertad de expresión, sigue viva la esperanza de que quizás en algún futuro, no estemos tan jodíos na’…




