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La Noche que rechazé a dios(con minúscula).

| March 26, 2007

La noche era fría, y la humedad de las calles se confundía con aquella que residía en las bragas de las chicas. Estas portaban unas faldas tamaño verguenza, y la ropa interior Leonisa se reflejaba en los baches de las aceras. Entre las lloviznas podía ver que cuando miraban a donde mi, gotas de su sexo corrían muslo abajo y se mezclaban con el H2O que bajaba de las nubes.

-“Dios te bendiga, Hermano.”- me decían con picardía recta, yo solo les guiñaba el ojo.

-“Que la paz del Señor sea contigo” – me decían otras. Yo les daba la mano y con el dedo del corazón les hacía cosquilla en la palma de las de ellas.

-“Que el gozo del Espíritu sea contigo” – me dijo Minerva, la que se sentó a mi lado en el banco perdido, y la falda que llevaba puesta lloraba ante la carga que suponía mantener ese cuerpo escondido a las miradas del pecado…A las miradas indecentes de Gazoo Starr. Minerva era digna de suplantar al dios que todos los presentes en aquel templo imploraban y suplicaban.

– “Si ese espíritu es el tuyo, yo quiero ser con él. Dejame colarme falda arriba y estar en comunión.”- le dije aprentándole la mano, corriendola hasta su rodilla, oliendole el pelo y mirandome el pantalón para que ella tambien mirara. Cuando miró, hice un push up con el bicho para que viera que estaba vivito y coleando.

Se sonrió y mordió el labio. “Es el Espíritu de Dios. Cristo te ama.” – me dijo mientras cojía su Biblia y se mudaba al asiento de alfrente. En ese momento sentí que se me iba la vida. Había ido a la iglesia a confrontar a Dios, y justo cuando lo tenía al lado, se movía a otro lugar. Me rechazaba.

No había pasado un minuto cuando miró hacia atrás. Me observó el pantalón nuevamente, y luego miró al espacio vacío donde estuvo cuando me enamoró. Miró con insistencia, luego se voltió y no miró más. Miré el asiento y vi un pequeño río que corría entre las grietas del banco de madera. Pasé un dedo por el río parando su flujo, luego me lo pase por la nariz y me lo llevé a la boca.Mis sentidos comentaban que era el producto de lo más intrinseco de su vagina. Volví a pasar el dedo por lo que ahora era un pequeño riachuelo. Miré para todos lados, y cuando nadie estaba mirando me abrí la bragueta y le pegué las diminutas gotas a la cabezota de mi bicho.Este comenzó a hacer push-ups en señal de afirmación. Gracias le dije y me llené de paz. ¡Me amaba!

No me había dado cuenta que ya el culto había comenzado hacia largo rato, mucho menos que estaban llamando personas a que pasaran al púlpito. De momento escuché una voz de trueno que me llamó.

– ¡TU EL MUCHACHO DE HERMOSO CUERPO, GRANDES GLUTEOS, ABULTADO MAHON Y DESPANPANANTE CARISMA! ¡PASA AL FRENTE QUE DIOS TE HA LLAMADO EN ESTA HORA!

Desde que dijo “hermoso” sabía que hablaba de mi. Estaba en una encerrona. No podía defraudar a Minerva, así que caminé al altar. La gente bailaba y se caía al piso a mi camino a Dios. Yo sabía que no era por El, sino porque yo me veía muy cabrón.

Un hombre que tenía un saldo de 27 personas tendídas en el suelo se me acercó. Tantos millones que se gastan los americanos y aquí tienen un hombre que de tocarles la frente los aniquila, pensé.

“Varón, Dios te ha llamado en esta hermosa noche. Es hora que dejes tus problemas en manos de El. Yo no se nada, pero Dios me dice que hay dolor en tu corazón. Te pregunto, ¿estás listo para dar un paso de Fé?”

Sentí que me habían caído como veinte balazos en un segundo. Me había hablado de un dolor en el corazón, y casi me deprime hasta que me acordé que yo soy Gazoo Starr, que no soy cualquier pendejo. Me habló de problemas, pero yo le doy problemas a los demás, no viceversa. Me habló de dar un paso de Fé, pero entendí que había sido una bonita manera de decirme que me convirtiera al cristianismo.

“NO”. Rechazé a Dios por primera vez en la noche.

“Gazoo, Dios te ama. El murió por ti en la Cruz del Calvario. NO ES PARA METERTE MIEDO, pero quiero que medites por un segundo esto: Si te tocase partir esta noche, ¿Crees que irías con Dios? Te repito, NO ES PARA METER MIEDO. Ahora, ¿estás listo para dar un paso de Fe?”

Quedé patidifuso. Pensé en que alguien murió por mi, sin embargo todos los dias mueren personas que nunca supieron de su palabra. Pense en que hay gente de otras religiones con el mismo fervor y Fe, ¿Cómo era posible que unos tuvieran la verdad y otros no cuando todos realizaban “milagros”, robaban dinero, y sentian a dios? Después me enfoque en la palabra “partir”. Si lo que me tocaba partir era la pandorca a Minerva, estaba mas que preparado, tenía comdones dentro de la Biblia. Si lo que me tocaba partir era a mi vecina Rigoberta, la que no se afeitaba la chocheta y estaba pesando unas 100 libras por batata, entonces necesitaba algo mas, como una podaroda y un gato mecánico para abrirle las piernas.

Mientras pensaba todo esto en un segundo, me llegó el significado que el me quería enviar. Si me moria, me iba a ir para las ventas del infierno. El bicho se me convertiría en salchichon rostizado y quedaría negrito como Victor Santos. Me dió pavor. No sabía con qué cara se atrevía a decir que no era para meter miedo. No creo en Dios, pero le tengo miedo fueron las palabras que llegaron a mi directamente de el Gabo.

Las rodillas me comenzaron a temblar, y entonces sucedió lo que mas temía. El Predicador alzó la mano y me la puso en la frente. Esto se jodió,me dije. Hice fuerza en mis rodillas y veía que el predicator hacía fuerza con su mano, como si me empujase, mientras esperaba mi contestación. Estaba cediendo terreno,
Entonces me volvió un golpe en la nariz el mismo olor a vagina dulce que un rato antes había olido. Abrí los ojos y ví que Minerva estaba afuera en la puerta, quitandose la falda y quedandose en un diminuto pantalón corto.

“¡NO!” contesté de una vez. Con firmeza, con coraje… con convicción.

El predicador me miró a los ojos. “Bueno… Dios Esperará.”

Corrí al banco, abrí mi Biblia y saqué los comdones. Salí por la puerta y al poco tiempo Minerva era la ofrenda en sacrificio en el cuarto de un motel. Por respeto a ella, me aseguré de escoger un motel que tuviera una cruz en la pared del cuarto.
dios esperará, con minúscula.
Y yo espero que no le salgan muchas canas. En estos días son poco fashion.

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About the Author:

Creador y fundador del mejor blog de Puerto Rico: La Letrina. Maestro de profesión y machinero en fiestas patronales de vocación. Gazoo Starr es un camuyano comprometido con las causas menos nobles del país. Puedes contactarlo a través de Twitter @GazooStarr.
Filed in: Historias
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  • GirlNextDoor

    Gazoo, esto te quedo fabuloso. Hoy en dia existen muchos como tu, en tu historia. Si hay que elegir entre seguir los pasos de Dios, sus mandamientos y exigencias de vida o vivir una vida en “pecado” vamos a elegir el pecado. Nuestra naturaleza se inclina a lo que nos da placer, nos hace felices aunque sea por un lapso de tiempo pequeño. Al momento de la verda letrinero, negaras a tu Dios o correras al motel para tener sexo desenfrenado?? Solo tu sabras, yo ya se.

  • Bonita historia. Extraña y bizarra, pero entretenida.

  • Siempre he sido fanatica de gazucito….y me identifique con estas letras…..

  • Siempre he sido fanatica de gazucito….y me identifique con estas letras…

  • KeDeUs

    SEX is Evil.
    Evil is Sin.
    Sin is forgiven,
    so lets Begin!

    Live by those words and you’ll never stray from the path.

    LOL

    Estas cabron Gazoo.

  • VicLord

    Te que quedo buenisima la historia me estaba muriendo de la risa, y creo que tienes mucha razon en varias cosas,

  • VicLord

    Excusame el que quedo ese, es que soy gago, j aja

  • JANE

    Q ONDA CON TU VIDA……. QUIEN CREES Q TE INSPIRA A ESCRIBIR ESO