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Gracias, Raymond.

| June 4, 2014 | 7 Comments

Ayer viví una de las experiencias más hermosas y enriquecedoras que puede experimentar cualquier puertorriqueño. Ayer, 3 de junio de 2014, caminé con Raymond y miles de personas pasando por los pueblos de Juncos, Gurabo y Caguas. Para mayo de 2009, Raymond Arrieta inicia “Da Vida”, una encomienda de amor con el propósito de recaudar fondos para los pacientes de cáncer del Hospital Oncológico de Puerto Rico.

Mucho se puede decir sobre la caminata y MÁS se podría escribir sobre la calidez y la madera de la que está hecho el señor Raymond Arrieta. Pero no es hasta que vas, caminas, vives y ves la magnanimidad de esta justa y necesaria misión. Más allá de caminar y recaudar fondos por los pacientes de cáncer, Raymond ha dado cátedra de lo que es la humanidad en su forma más simplificada. Ese compromiso de Raymond para ayudar con amor y sacrificio se ve reflejado en cada gota de sudor y en las caras de cansancio de los miles de puertorriqueños que caminaron todos estos días con él. Puedo hablar por el día de ayer, y ES simple y llanamente una fuerza mágica que te sacude el universo de tal forma que comprendes cuán extraordinaria es su labor. Participan personas de todas las edades, y una de las cosas más poderosas es que los jóvenes puertorriqueños están emulando lo bueno y significativo, abriendo una brecha de relaciones puramente de amor, condescendencia y deferencia hacia nuestros semejantes. Ves personas haciendo la caminata en sillas de ruedas, pacientes de cáncer de todas las edades, personas con disfraces de “mascotas” haciendo largos tramos, los muchachos en zancos desde que salieron de Coamo, personas mayores, niños, adultos, en fin, todos siendo uno. A los artistas que se fajaron caminando todo el tramo en distintos días y a Jencarlos Canela que lo vi caminar desde Juncos hasta que llegó a Caguas, mis respetos y total admiración. Gracias por ser parte de esta hermosa actividad. A todos los artistas que fueron con el único objetivo de ser solidarios con Raymond y con esta justa causa: GRACIAS.

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El calor es abrumador. Llega un momento en que el ritmo de la caminata se vuelve mecánico, y olvidas cuán cansadas puedas tener las piernas, pero el calor es sofocante y entre el roce de las personas y el vaporizo que despide la brea, puede llegar a ser realmente agobiante. Más allá del calor, la sed, los calambres o las burbujitas en los pies, llegaban brisas de frescura y paz cuando veías cientos de sobrevivientes de cáncer con carteles y lágrimas en los ojos, pero sonrientes, victoriosos y agradecidos. No existen palabras para describirlo, porque precisamente por esas caras llenas de fe y luz para luchar es que se camina, gracias a la inconmensurable aportación que ha estado haciendo Raymond con su misión todos estos años. Cada kilómetro es una experiencia, una historia que contar; y cada paso, una muestra de amor. Cada pueblo trae consigo una magia particular, el apoyo es tangible, es leña para engrandecer esa llama de fuerza y amor.

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Habrá quienes sugieran que Raymond no camine más porque piensan que nuestro sistema de salud se encasilla en suplir un tratamiento (NECESARIO), en lugar de enfocarse en buscar una cura. Entonces, si esos que proponen tales ideas, ¿por qué no dirigen esas energías en movilizaciones que se dediquen en la búsqueda de una cura? ¿Por qué entonces no ven más allá de una “sumisión” que satisfaga los objetivos de las grandes empresas o farmacéuticas y aúnan fuerzas para demandar y fomentar investigaciones que trabajen en la cura? Me parece una completa insensatez que vean la caminata como un evento insustancial porque no ataca o centra su objetivo en la búsqueda de una cura. Entonces, ¿qué proponen? ¿Que las miles de personas pacientes de cáncer se queden sin tratamiento y sin manera de ser atendidos con los medicamentos que necesiten para tratar síntomas y demás por el pobre alcance de los planes médicos en lo que se busca una cura? ¿Que sigan muriendo de cáncer miles de niños, jóvenes y adultos? Sabemos que nuestro sistema de salud es una mierda y puedo entender que un diagnóstico de cáncer pueda ser visto hasta como una sentencia de muerte por la pobre atención de los planes médicos en Puerto Rico, pero no por eso el dinero deja de ser necesario para que sigan haciendo estudios, supliendo medicamentos y atenciones en general para los pacientes de cáncer. De hecho, aprovecho la línea para mencionar que es responsabilidad de todos los puertorriqueños exigir servicios de salud eficientes que se encaminen y ajusten a la necesidad de cada persona, pues eso NO es responsabilidad de Raymond Arrieta exclusivamente. Esto no se trata de darle “pauta” ni endiosar la labor de este señor, al contrario, hay que ser bien lelo para no darse cuenta que más allá de recaudar fondos para tratamientos, maquinarias, instituciones y profesionales de la salud que a diario bregan con los pacientes de cáncer, hay un mensaje claro y contundente al gobierno de Puerto Rico: Se NECESITA un sistema de salud de calidad, servicios profesionales de primera, fondos dirigidos exclusivamente a instituciones para pacientes de cáncer y compromiso real con estudios científicos que unan esfuerzos para ocuparse en elaborar una cura YA. El único objetivo de la caminata NO es recaudar fondos para el Hospital Oncológico de Puerto Rico, sino clamar por un sistema de salud competente, eficaz y al alcance de todos los puertorriqueños. Es tan obvio que me da MÁS calor de la que pasé caminando ayer. Dicen que poco hace el que mucho habla. Raymond ni es científico, doctor, mago o cosa que se le parezca, solo es humano. Y está yendo MUCHÍSIMO más allá de lo que vamos la mayoría de nosotros hablando sin sentido por las redes sociales; y por eso nada más merece que se respete esta maravillosa encomienda.

A los senadores, legisladores y todos los políticos que se montan en el caballo de la caminata para mostrar un lado de la moneda que no existe: Haga algo por su país que para eso fue puesto ahí. Si el pueblo votó por usted, depositaron la confianza para que haga TODO por su país. Entre sus salarios y dietas, como mínimo, podrían fungir como grandes aportadores a las instituciones e investigaciones para tratar el cáncer. ¿Y qué hacen? Exacto. Sus campañas están hartas en donativos, cuentan con los mejores planes médicos para ustedes y sus familias, tienden la mano una vez cada cuatrienio y olvidan a los puertorriqueños el resto de los años. Atiendan los llamados del pueblo, centren sus energías en lo necesario, trabajen de la mano con investigaciones para evitar más muertes por pacientes de cáncer, provean un sistema de salud al alcance de Juanita Pérez, la señora que no puede pagar sus medicinas porque los chavitos que tienen son para que no le corten el agua; o Juan Torres que no puede pagar su quimioterapia porque no tiene de dónde sacar 500 pesos. Fácilmente podría dedicarles todo un escrito y de la más baja y no tan bonita forma, pero hoy no será. Trabajen por su país, escuche a su pueblo, elaboren estrategias para impulsar investigaciones científicas, aporten y dirijan fondos a lo necesario. Trabajen por Puerto Rico.

En fin, estoy con el corazón satisfecho, agradecido, pleno y lleno de luz porque la caminata me hizo creer que hay miles de personas dispuestas a hacer la diferencia. Raymond ha roto las barreras y ha inyectado el país con una necesaria dosis de humanidad y solidaridad. Esto no es un culto al heroismo, se trata de honrar la humanidad en su forma más perfecta. Cualquiera puede sentirse un héroe por una u otra cosa, pero así como leí una vez: “…los héroes hacen algo más que simplemente inspirarnos. Hacen que las cosas parezcan fáciles. Y eso es lo que nos convence de querer ser tal cual ellos”. “Da Vida” trasciende cualquier noticia negativa o comentarios que no aportan por costumbre, y precisamente por ese amor y emoción que se reflejan en el poder de construir con sacrificio y compasión algo tan hermoso como esta caminata que se ha encargado en trastocar miles de familias puertorriqueñas. La diferencia estriba cuando estás dispuesto a hacerlo todo por tus semejantes, y ese altruismo se halla como tesoro en los corazones de los espíritus guerreros. En nombre de mi Mamá que es una campeona, de mi tía que perdió la batalla, TODOS los que luchan día a día con el cáncer, los que ya partieron y todos los que de una forma u otra se identifican con “Da Vida”: ¡GRACIAS, RAYMOND! Gracias por tu compromiso, por tu amor, por las heridas de tus pies, el cansancio de tus piernas y por drenarte física y mentalmente por quienes lo necesitan. Gracias por ir más allá del dolor de tu cuerpo, por llevar un mensaje de amor, pero sobretodo, por hacer la diferencia.

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Que sigan siendo muchos años más de “Dar Vida” y que siempre estén acompañados de luz, fuerza, compasión, entrega, bendición y amor por los pacientes de cáncer. GRACIAS, de todo corazón.

 

Melissa L. Guzmán Abrahante y el resto de Puerto Rico.

About the Author:

Guzabra es oriunda de Guayama. Es conocida por ser la propulsora de la ley municipal que llevó a que se reconocieran las moscas como el ave municipal de su pueblo. Heroína entre su gente, se dedica a robar jabones en Walmart para mejorar la higiene de sus compueblanos. La puedes contactar en www.twitter.com/guzabra
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  • Samuel Fernando Vargas Ruiz

    Bravo!

  • Grace

    Te quedo de show! Muy bien!

  • Greta

    Jaja el que le dijo a Raymond que no camine más es un pseudo intelectual de esos que le buscan las cinco patas al gato, pichaera con esa gente

    Excelente escrito!

  • sinxcosx

    Yo lei el otro artículo y el punto no era ni menospreciar a Raymond, ni insinuar que no se deban dar tratamientos a los pacientes de cáncer. El punto principal era, y uno muy válido a mi entender, que debe haber más énfasis en la prevención y que quienes buscan “pauta” (odio esa palabra caquistica) con las caminatas de Raymond, son las mismas compañías que aportan al envenenamiento del cuerpo. No lo vi como si acusara a Raymond de estar llamando la atención para darse fama a si mismo, si no que los auspiciadores y políticos que cogen pon en su causa son los mismos que están aportando al problema, unos directamente con su producto, y otros al perpetuar un sistema de salud que no esta haciendo nada por detener esta “epidemia”, solo tratar los sintomas. Por favor, lea el artículo de nuevo porque el autor puso sobre la mesa unos temas bien importantes, sin sentimentalismo. Gracias a Raymond por ser un ejemplo, pero es hora de cambiar la estrategia si queremos diferentes resultados.

    • Melissa Guzmán

      Leí el artículo 3 veces, y como dije hace un rato, es la misma montaña desde dos puntos diferentes. Yo no dije en ninguna parte que menosprecia su labor, solo que se desvía del objetivo principal. Que tocó un punto importante, claro, pero a mi juicio ensombrece la misión de Raymond que tiene más de un propósito.

  • Jak Marie

    Muy profundas tus palabras. Qué bien se siente leer que fuiste parte de la caminata. Espero poder participar en una próxima ocasión. Leí el artículo también y realmente analizo el dolor que debe sentir Raymond al caminar y sé que su corazón y sentimientos son puros, pero quienes deben tomar acción son los que están allá haciendo una representación del pueblo que les dio la oportunidad de estar allí porque mientras Raymond continúe ayudando, ellos no harán nada. Deben poner de su parte aunque Raymon siga su hermoso acto de bondad. Ojalá hubiese más apoyo del pueblo para causas como esta, pues si pueden ir a llorar por Mr. cash, pueden cooperar con los pacientes de cáncer.

  • Nomar Abdiel Vazquez Vazquez

    amen.