banner ad

Fresquerías modernas

| October 17, 2013 | 6 Comments

Luego de haber visto los resultados de la Loto y que mi cuenta bancaria sigue igual de miserable que la vida sexual de Macetaminofén, no me queda de otra que seguir siendo una plebeya más en el pueblo donde no hay Sam’s pero hay millonarios, Guayama. Estuve conversando con un pana sobre la tecnología y cómo esta se ha infiltrado de tal forma en nuestras vidas que ha tornado simples bellaqueras en momentos sumamente incómodos… y graciosos.

La tecnología, junto a todas las aplicaciones que se han creado para conectar personas de un lado a otro, han diversificado nuestras formas de comunicación, tanto, que nos pesa contestar el teléfono porque preferimos un mensaje de texto o una foto que en menos de 3 segundos nos digan para qué nos quieren. Vivimos pegados a las redes sociales y a sus bochinches, y constantemente estamos informados con todo lo que pasa alrededor del mundo. Por mucho tiempo, vivimos disfrazando los mensajes lujuriosos que le dictábamos a la operadora y que le llegaba al destinatario en su beeper, todo flotando en una atmósfera tan cortante y afilada como la daga que estaba loca por enterrarse al momento de pronunciar cada palabra lasciva. En la actualidad, podemos darle rienda suelta al lado erótico como si no hubiese mañana y esas dos personas envueltas en el más frío, erótico y bajuno intercambio de llamadas, imágenes, audios o vídeos son protagonistas de lo que podemos llamarle el “acercamiento sexual moderno”.

¿Qué es el “Phone sex”? ¿Cómo funcionan las fresquerías por mensajes de texto, WhatsApp, KIK, DM en Twitter y los Inbox en Facebook? Pues, mira, yo no sé, pero ahí van par de historias. Debo confesar, que una vez estuve a punto de ser parte de una conversación como esas. Por ejemplo, recuerdo cuando me preguntaron “¿Cómo estás vestida?”, yo le dije “Bueno, tengo un t-shirt que dice ‘Rincón Guavate Su Rincón Familiar con un lechón en la vara’, unos pantalones despintados y con el elástico todo estira’o, no me he peina’o en todo el día y aquí estoy tratando de levantarme un uñero que me duele bien brutal, ¿y tú, chico?”. Desde esa vez, no sé qué pasó que me dijo “Ah, jeje, mira chica, hablamos más tarde”. Hasta el sol de hoy no he sabido de él. Presumo que no estoy hecha para eso.
 
¿Qué esperan los hombres cuando preguntan cómo están vestidas las mujeres en el diario vivir? Digo, yo no sé si los caballeros lo saben, pero un miércoles de la vida, las mujeres NO andamos en babydolls y tacas transparentes mientras mapeamos con Fabuloso la casa y tampoco andamos en panties con puntilla roja y piernas sedosas mientras sacamos polvo o tendemos medias en la verja. Imagínense a la mujer de su vida hecha un culo, ASÍ es que se ve un martes cualquiera. Digieran esa información.

El “sexo telefónico” es otra de las situaciones más jocosas en la que se pueden encontrar dos personas. Siempre lo he visto como la narración de una novela erótica BIEN embustera, llena de fantasías y cosas que jamás van a suceder solo para evitar los baches de las respiraciones profundas. Básicamente, estás exponiendo una tesis libidinosa donde cada cuál está haciendo lo suyo para acabar y llegar al momento más perturbador de toda la conversación: el cierre y la enganchá. ¿Qué vas a hacer cuando cada cual haya acabado?. Entrar al loop de las preguntas sumamente extrañas y aleatorias: “¿Y qué? ¿Tienes que echarle agua a las matas?” “Uff, hoy hizo un sol brutal”, “¿Tienes sueño? OK. BYE.” Miren, busquen algún monte y boten esas energías, gente satánica.

Antes de sumergirme en la razón principal de este escrito, quería mencionar que en estos días estuvo corriendo una noticia de que se  ’culpaba a “WhatsApp” por separar a 28 millones de parejas’. Claro, porque WhatsApp define la inteligencia emocional de 2 criaturas, la madurez, la confianza, la complicidad y la estabilidad que haya en una relación. No, en la vida no se puede ser tan retarda’o. Si usted se ha deja’o por una razón tan mierda como esa, pues sepa que tenía una mierda de relación. Si usted se va a dejar y la razón es WhatsApp, que el motivo tenga peso. Si le escribiste y no te contestó después de los dos checkmarks y está “online”, entonces sí tiene fundamento el abandono, déjalo o déjala pa’l carajo. La tecnología, las redes, así como todas sus aplicaciones son facilitadores para la comunicación, son herramientas para difundir información, actualizar sistemas y mover el mundo. En fin, pa’ ser un cabrón no se necesita una red, solo se necesita ser un anormal.

 

En la conversación que tuve con mi amigo, me hizo llegar unos “clips” de jóvenes que han compartido con él sus más profundas y sucias frases. No soy yo. Jueguen con sus mentes y rompan a achacar nombres a diestra y siniestra. ¿Qué pasa cuando la necesidad, el desenfreno y la tecnología se juntan? Esto –> Esta joven, en estado de libertinaje sexual y yaleo evidente es el ejemplo de por qué es que la tecnología ha caricaturizado lo que son las relaciones con otras personas. Olvídate, nos ponemos violentas, creativas y sádicas:  Cuando ya la cosa está en su peak, aparecen frases como esta:   y esta:  Esto, señores, es el porqué las redes y la tecnología son del diablo.  ¿Será de la famosa “leche bien bellaca”?: 

La tecnología se apoderó de las redes y nuestras vidas, y la prueba está en nuestros métodos de interacción con el mundo. Si nos desesperamos con 21% de carga en el teléfono, imagínense cuando se pierda, se rompa y/o se pierdan esas frases clásicas de nuestra juventud bellaca como las que escucharon. Al final del día, estamos en una incesante evolución tecnológica, porque la humana se quedó atorá en algún momento de la historia de la humanidad, lo que sí viene a ser importante es que, no importa cuáles sean sus tácticas para llegar a otra persona, hágalo, pero no se raspe esa paja cohibido. ¿Que eventualmente el mundo puede escuchar sus jadeos y voz de cabrita? Es bien probable, pero hey, así nacen los próceres de un país, haciendo expresiones que quedan marcadas para la posteridad.

P.D. No reprima ni contenga sus pensamientos más indignos, joven, tírese sin chancletas que el mundo y yo necesitamos más de eso.

 

About the Author:

Guzabra es oriunda de Guayama. Es conocida por ser la propulsora de la ley municipal que llevó a que se reconocieran las moscas como el ave municipal de su pueblo. Heroína entre su gente, se dedica a robar jabones en Walmart para mejorar la higiene de sus compueblanos. La puedes contactar en www.twitter.com/guzabra
×
  • Ron Perez

    Maldita sea, morí de la risa con ”ay Papi que bellaquera más cabr…” Muy bueno el artículo.

  • Amiga Del Alma Mia

    ME ENCANTA

  • Tu Bicho dulce

    Esa es la que lloró porque no tiene trabajo?
    La que tiene mas frente que un Volky del 68?

  • Sancochin

    Con esa voz,olvidate… La bellaquera es infinita

  • Trollencio

    Esa eres tu hablando? Eres toda una yal.

  • zenith bacardi

    Estas heche un yal pero turned toda la razon