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El infame salón del deporte boricua

| April 28, 2010

Desde tiempos de antaño, el deporte siempre ha sido una de las actividades en las que los boricuas demuestran suma pasión y fogosidad, siendo esta actividad únicamente superada por los conciertos de los muchachos del El Reencuentro, quienes desatan que miles y miles de personas acudan a sus innovadores espectaculos en la isla. Momentos intensos se han vivido cuando Los Unicornios de Maricao han enfrentado a Las Jicoteas de Utuado en la Liga de Softball Profesional. El deporte puertorriqueño, no sólo ha promovido la actividad física, sino que en los primitivos pueblos de la cordillera central, las tribus se juegan la virginidad de sus mujeres en torneos de volleyball que pueden durar meses.

Puerto Rico , además de exportar figuras importantísimas al exterior como Danny “El Atalaya” Santiago y Peter John ” El Indomable” Ramos, también ha sido la cuna de deportes, entre ellos el esgrima. Hoy día, el esgrima es considerado elitista, pero fue en Puerto Rico el lugar donde nació este deporte cuando a comienzos del siglo, los jíbaros realizaban duelos a muerte con sus machetes, y cuya victoria se celebraba con un saco de chinas, verduras y un becerro.La mayoria de nuestros más famosos atletas han sido de color negro, pues su genética está acostumbrada a recibir horas y horas de castigo, e incluso, estos animales de dos patas pueden vivir días sin tomar agua.

Nuestro historia deportiva se ha engalanado cuando héroes isleños -moldeados por los dioses del olimpo- pusieron el nombre de Puerto Rico en alto; como cuando Roberto Alomar escupió a un arbitro, o cuando Gigi Fernández ocultó por años sus bien dotados huevos, o la vez que Marcos “Mayita” Meléndez ganó el Torneo Mundial de Pulseo, o cuando nuestro David Bernier embarazó de un sólo tiro a la hermosísima Alexandra Fuentes. No todo ha sido melocotones y crema en el historial de nuestro deporte, también hemos tenidos atorrantes y bestias con seguro social que han manchado nuestro legado deportivo. Mencionaremos, pues, a los que más se han “destacado”.

Eugenio Felipe Soto Diaz

Eugenio Soto, mejor conocido como Geño Soto, despuntó en el baloncesto con Los Atléticos de San Germán en el 1988 donde se destacó colando la friolera de 6 puntos y 5 rebotes durante esa temporada. No podemos olvidar el hecho que Geño medía 6’9, y con esa estatura era para estar en África cazando y asesinando elefantes con las manos. Por alguna razón enigmática -que hace lucir al misterio de la Santísima Trinidad como una simpleza- Geño llegó a pertenecer al equipo nacional. Datos históricos revelan que Geño llegó al equipo pues para ese entonces no habían jugadores altos y sobrios que pudieran jugar fuera del país y que pasaran las pruebas
de dopaje. Cabe destacar que Geño dió negativo a esteroides pero positivo a todo lo demás : colesterol alto, diabetes, retardación mental, etc. En uno de los capítulos más bochornosos de Ponce, Geño pasa a ese equipo en una traspaso que se hizo con Mayaguez por dos potes de Gatorade en polvo y una felpa para secar el tabloncillo. Geño, que fue bautizado por el analista deportivo de hermosa sonrisa, Elliot Castro, como “La nevera con patas”, terminó su mediocre carrera deportiva en San Germán. El pueblo aún grita “¡Geeee-ño!” en los juegos para provocar la reacción de los demás jugadores que siempre recuerdan al mimado del oeste como el jugador más plasta que pasó por la franquicia, pero que dió momentos de entusiasmo cuando se tiraba de “slide” en la cancha
para capturar bolas perdidas que ya habían tocado el outside.

John John Molina

Juan Molina es uno de esos ejemplos raros, junto a Rubén Sierra y Orlando “Guayacán” Santiago, que aun teniendo éxito en el deporte, son considerados un fracaso. Juan nació en Fajardo una asquerosa tarde de marzo del ’65 y fue a los 21 años cuando
obtuvo su primera victoria como profesional.Su carrera deportiva fue tomada con la misma cautela que se toma una chuleta cuando se tira a freir en un sartén.John John tomó muy a pecho su estatus como figura pública, siendo el atleta que ha sido más veces galardonado como “el Rey del Carnaval” en la isla; claro está, por su gran parecido a un vejigante.La fama empezó a subirse a la cabeza de Molina quien en una ocasión derivó a un niño de su silla de ruedas, pues no habían carritos de compra disponibles en el supermercado , y “él era mucha cosa como para aguantar cuatro potes de Chef Boyardee”.Las noches excesivas de fiesta junto a Melwin Cedeño lo hicieron pagar el precio cuando en febrero de 1995, John John cayó ante Oscar de la Hoya.Luego de tratar de enderezar su carrera, John John cogió las más feas pelas de su vida.Actualmente, John John no puede decir la oración “mi mamá me mima” sin turbarse y se le ha visto por su natal Fajardo, mientras carga un libro de ciencia de tercer grado y con infantil voz “promete que algún día será astronauta”.

Carlos “El Indio” Quintana

No puede haber una lista de verguenzas nacionales sin El Indio Quinatana. Carlos Quintana, quien ha sido vencido por cuatro años consecutivos por El Vampiro de Moca a quien le han dedicado las fiestas patronales, comenzó en el boxeo luego de haberle dado una pela a un deambulante con Sida que lo mordió. Su estilo ‘espatarrao, abierto y desorganizado, lo ha hecho merecedor de muchísimas burlas de parte de los expertos, y ha sido El Indio quien se ha propuesto hacerlos quedar mal… mas no lo ha logrado. Si hay algo que beneficia al Indio, es su cara de niño trasteado por un cura católico, que hace que uno logre una empatía con él, que mas bien raya en la pena. Su pelea más famosa la tuvo con Miguel Cotto,en la que cayó por KO y en la que recibió hasta con el cubo de agua en la espalda por parte de una mezquina y vil movida de Pastelillo, el alicate de Junito. Actualmente, Quintana dice que aún sigue activo en el boxeo y ha prometido darle una sorpresa a Puerto Rico, lo que ha movilizado a miles al pueblo de Moca para ver si es que El Indio va a poner a 54 chavos la gasolina en el garage que se destaca como gerente.

Rafy Cuevas

Pocos conocerán este nombre pues hasta los archivos fueron borrados de la historia del Baloncesto Superior Nacional. Rafy comenzó en el baloncesto con los Taínos de Cabo Rojo, donde fue dirigido para ese entonces por la hoy alcaldesa de ese pueblo,Persa Rodriguez. Rafael Cuevas era la promesa del 1991, lo que no sabían la gerenci del equipo es que los comandos que enviaban el cerebro de Rafy a su cuerpo, eran ejecutados 15 minutos despues de enviados, juntandose todos y dando la impresión de que Rafy era epiléptico. En otra movida inescrupulosa por parte de algún enemigo de Ponce, el espigado jugador pasa a las filas de Los Leones donde promedió ocho puntos por temporada. Si había una jugada en la que se necesitara un hombre de sangre fría, era obvio que ese hombre no podía ser Rafy. En una ocasión, Rafy -que siempre estaba cogiendo sombra y fresco- debajo del canasto mientras esperaba hacer una guirita, logró quedarse totalmente solo, y aun así Toñito Colón prefirió tirar la bola desde la mitad de la cancha pues habías más probabilidades de meterla que pasándosela a Rafy.Luego de probar el dulce sabor de una serie final ganando el campeonato en el cual no metió ni una bola, Rafy se retiró del baloncesto. Hoy día trabaja en La Gran Vía donde realiza de forma encomiable su labor bajando ropa de la parte más alta de la tienda, sin necesidad de un gancho. Muy orgullosamente su jefe nos dijo que si el muchacho sigue así, pronto le dan el full time y quien sabe si hasta logra la proeza de ganar el premio de empleado del mes tres meses consecutivos.


John Ruiz

John Ruiz fue el primer peso completo boricua y en el 2001 fue elegido por la revista Segarra Illustrated-del conocido Rommy Segarra-como “el mejor boxeador de la decada” ,despues de ganarle a Holyfield. La revista se fue a quiebra por falta de patrocinadores luego de publicar ese ejemplar. John Ruiz ha tenido una carrera con muchos altibajos, donde ha sobresalido la vez que perdió el título de peso completo con James Toney; pero en un ejemplo de lo que es “tener leche”, Toney dió positivo a esteroides, por lo que John Ruiz volvió a ser campeón.Demás está decir que perdió en su próxima pelea. No se puede olvidar cuando , apelando a su sobrenombre de “The Quietman”, corrió una promoción que decía que “esa noche de la pelea, él hablaría con sus puños”, y utilizando la metáfora, John Ruiz fue más callado que nunca.Esta semana, Ruiz acaba de anunciar su retiro, y citando las palabras del comentarista deportivo con cutis de vela, Rafael Bracero, repetimos que “John llegó muy lejos con su limitado talento. Al menos se retira sano…y con vida”.John, gracias por los grandes momentos…especialmente cuando te dieron uno de los KO más feos de la historia por parte de David Tua.

El bandwith se nos queda corto si hablamos de todas los deportistas que nos han hecho quedar en ridículo,así que en el próximo escrito hablaremos sobre los siguientes temas:
-¿Es correcto ser hombre y llamarse Flor Meléndez?
-La mujer de Pablito Alicea : única fémina en jugar baloncesto masculino
y las burlas hacía Pablito.
-Toñito Colón y su secreto en Carolina
-Papo Pizarro : de modelo de Asics famoso a maestro de educación física despedido por el gobierno.
-Los Sunshine All Star : ¿juegan por una buena causa o se burlan del deporte?

Continuaremos.

About the Author:

Gurú farandulero, filósofo, analista político, pinto rejas, hago mudanzas y boto escombros. Autor del worst seller "Las Cavilaciones de un Escritor Loco". Insultos son bien recibidos en Twitter @Macetaminofen
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