banner ad

Como En La De Las Ocho.

| November 14, 2006

El la amaba.

Desde que la vio aquel dia de escuela, y le regalo aquél mitti-mitti que ella con una sonrisa le pidió.

Ella lo amaba.

Desde que probó el mitti-mitti, y su sabor lo asoció con él.

El primer día que el la besó/que lo besó, ella no sabía donde poner las manos, y simplemente las dejó caer, como si fuera una marioneta que solo se sostenía de la pega de sus labios. Pasaron los meses, y ellos jugaban solos, porque los demas niños los molestaban por tener un novio, por tener una novia. La presión era mucha, y ella necesitaba saber si el de verdad la amaba lo suficiente. Si la amaba como se amaban en la novela de las seis, de las siete, de las ocho, de las nueve y cuando prendia a escondidas la television de madrugada,y veía como se amaban en la de una, en la de las dos, en la de las tres y en la de las cuatro.

Un día se fueron a un jardín abandonado, cerca de un río.

“¿Me amas?”- le preguntó ella.

“Pues claro. Toma esto es para ti. Guardala en la mochila, si la ven van a estar molestandonos toda la semana.”- le contestó el, alargando su brazo para obsequiarle una rosa que había comprado con el dinero destinado para la empanadilla y Coca-Cola diaria.

Ella abrio la mochila para guardar la rosa y vió que estaba sucia, q ni se leia su nombre, “Carolina”. Entonces se acordó de la novela de las 8.

“Estarias dispuesto a desangrarte por mi amor, Victor?” – le dijo ella sonriendose.

El se acordo de la linea con el que el galan de la novela le contesto a la damicela. “Estoy dispuesto a desangrarme por ti, y volver a nacer para estar a tu lado.” – Le dijo él con la seriedad de un actor dramático.

“Demuéstralo” – dijo, y le quitó la envoltura a la rosa que la protegia de las espinas. Luego tendió el brazo hacia Victor. El cojió la rosa sin titubiar, y buscó la más puntiaguda de las espinas. La llevo hasta su muñeca y presionó.

Presionó por un largo rato, hasta que la rosa se le escapo de las manos por la roja humedad. Y luego, cayó al suelo. Carolina se dobló y le dijo al oido “no te preocupes amor mío, ya horita estaremos juntos” y saco un mitti-mitti y se lo llevo a la boca, lo que desató una ventolera que hizo flotar a la rosa lejos.

Carolina cerró su mochila y se fue con una sonrisa en la cara, pues iba a jugar con sus amigas. Iba a jugar con el bebe de juguete que le regaló su papá en el fin de semana. Ya le tenia nombre al bebé de plastico. Se llamaba Victor y lo cuidara para que creciera. Luego podría dejarse ir, con la certidumbre de que no se caeria pues la aguantaria la pega de sus labios.

Tags : , , , , , ,

About the Author:

Creador y fundador del mejor blog de Puerto Rico: La Letrina. Maestro de profesión y machinero en fiestas patronales de vocación. Gazoo Starr es un camuyano comprometido con las causas menos nobles del país. Puedes contactarlo a través de Twitter @GazooStarr.
Filed in: Cuentos
×
  • PinkMonday

    Motown Baby! Detroit all the way, oh yeah. My girl, my girl, talking ’bout my girl…

  • Elaine

    Solo tengo algo que decir , pero lo dire en privado….(es sucio)

    jajajajajajaja

  • Borigirl

    está brutal! no me esperaba ese final, me gusta, es poco convencional.

  • Hello! Good Site! Thanks you! sjigtrufnnxug